¿Eres tu propio jefe “tóxico”?

Actualmente, tener al frente de nuestra organización un buen líder es realmente importante, aunque nos cuesta desprendernos de los “jefes”. Y lo mismo ocurre cuando emprendemos y nos ponemos a la cabeza de algún proyecto propio. Si no has dejado de lado el jefe que llevas dentro, ¡cuidado! Puedes convertirte en tu propio jefe tóxico.

¿Eres tu propio jefe tóxico? #coaching

¿Eres tu propio jefe tóxico?

La toxicidad de este rol viene determinada por ciertas características. Lee, analiza y reflexiona si utilizas algunos de estos comportamientos contigo mismo.

  • Te comunicas erróneamente desde tu rol de jefe a tu rol de trabajador. En tu propio negocio al principio asumes todos los roles, aunque cuentes con un equipo. La buena comunicación, empezando con uno mismo, es fundamental. Toda la comunicación: cultura corporativa, metas, objetivos, logros propios o de gente del equipo… toda la comunicación es básica para hacerte crecer a ti personalmente como líder y hacer lo propio con tu proyecto. Normalmente, los jefes tóxicos no tienen las metas claras y constantemente están cambiando de opinión, de plazos. ¿Tienes tus metas establecidas en tu plan de acción? ¿Tienes fechas?
  • Gritas. Te enfadas, te irritas cuando algo no sale como esperabas y, a nivel emocional, no sabes controlarte ni gestionarte. Por eso, optas por desahogarte de esta manera aunque estés solo frente al ordenador y lo único que haces antes de avanzar algo es ponerte nervioso.
  • Te falta tiempo y compromiso. ¿Eres fiel a lo que te propones, a tus objetivos diarios, llamadas, reuniones, informes…? Es importante que cumplas con las tareas establecidas en la agenda, ya que esto ayuda a aumentar la seguridad y la autoestima en ti mismo, a sentirte bien y activo y con ello a caminar hacia tu mayor objetivo: hacer crecer tu proyecto. Una de las cualidades de un buen líder es saber gestionar su tiempo, pero el hecho de no saber priorizar, tener reuniones interminables o no saber hacer un buen uso del mail o el teléfono, lo convierte en un líder ineficaz.
  • Te decantas por mirar siempre la parte negativa y los miedos para prevenir cualquier descontrol en tu plan. Esto resulta contraproducente porque estás rodeado de temerosidad y así eres incapaz de que surjan las nuevas ideas o las claves de la creatividad.

Si has detectado algún rasgo de toxicidad en ti, ya sabes por dónde empezar. Haz los cambios y conviértete en tu propio líder.

Raquel Gargallo – coachrcoach@gmail.com

Anuncios

¿Te animas a comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: