Inteligencia emocional para tu negocio

Cuando nos embarcamos en trabajar en una idea nos aseguramos de pensar en todo: ventajas, inconvenientes, beneficios, posibles contratiempos… Empezamos a trazar un buen plan de acción, ver todos los recursos que necesitamos, por dónde tenemos que empezar y nos ponemos de lleno en ello, con toda la ilusión que los comienzos se merecen.

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Pero en todo eso hay algo que se nos escapa y no vemos. Hasta que no empezamos a caminar y emprender no sabemos qué es ese sentimiento que nos invade a veces. Sí, esa sensación de creer en algo que aún no se ha materializado, en lo que estamos poniendo todas nuestras energías pero que no es entendido por muchos, que a veces sólo somos capaz de ver su proyección nosotros mismos y que en ocasiones nos hace sentirnos solos.

Los emprendedores con lo que más se encuentran es con la soledad en el camino y con los cambios emocionales que sufren a lo largo del proceso. No es que estén solos, es un sentimiento que muchos de ellos sufren y con ello muchas más emociones que forman parte de la maduración y el crecimiento personal y profesional.

¿Hasta qué punto eres capaz de expresar lo que sientes?

¿Eres consciente de la emoción que sientes en diferentes momentos? No nos han enseñado a expresar emociones y menos a reconocerlas, por ello una de las cosas que nos ayudará a manejar situaciones emocionales serán el autoconocimiento, la automotivación y la autoregulación.

Autoconocerse nos ayuda a ponernos en contacto con nosotros mismos y descubrir qué emociones y sentimientos tenemos en cada momento o situación. Con ello podemos ponerles nombres, expresarlas y aceptarlas. El conocimiento de las propias emociones nos facilita la toma de decisiones y nos puede servir de orientación.

La capacidad de enviar energía en una dirección específica con un propósito concreto, es decir, conociéndonos y reconociendo las emociones podremos canalizar las emociones propias hacia la dirección de nuestros objetivos. Nos sabremos motivar a nosotros mismos en cualquier situación, automotivación.

Activarnos o tranquilizarnos depende de nosotros, y así podremos evitar que emociones como la ansiedad, la tristeza o la irritabilidad nos lleven a comportamientos no deseados. No se trata de evitar estas emociones, se trata de regularlas, autorregularnos, utilizarlas de manera equilibrada para que no nos desestabilicen ni en lo personal ni en lo profesional.

Raquel Gargallo

coachrcoach@gmail.com

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